sábado, 7 de abril de 2012

SOLEDAD

Por: Enrique Galván-Duque Tamborrel




Hola, te envío este mensaje pensando en que te hará
reflexionar, como lo hizo conmigo.......



Hace tiempo, al estar en mi casa, siendo como las once de la noche, recibí la llamada telefónica de un muy buen amigo mío.



Me dio mucho gusto su llamada, y lo primero que me preguntó fue: --¿Cómo estas?



Y, sin saber por qué le contesté:
--“solísimo”.
--¿Quieres que platiquemos?, me preguntó
Le respondí que sí y me dijo:
--“¿quieres que vaya a tu casa?”.
Yo respondí que sí.
Colgó el teléfono y en menos de quince minutos él ya estaba tocando a mi puerta.



Yo empecé y hablé por horas y horas, de todo, de mi trabajo, de mi familia, de mi novia, de mis deudas, y él muy atento siempre, me escuchó con suma atención.



Yo estaba totalmente cansado mentalmente, me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara y que me apoyara y me hiciera ver mis errores, me sentía muy a gusto y, cuando él notó que Yo ya me encontraba mejor, me dijo:
-- “Bueno, pues me retiro, tengo que ir a trabajar”.

Yo me sorprendí y le dije:
“pero por qué no me habías dicho que tenías que ir a trabajar, mira la hora que es, no dormiste nada, te quité tu tiempo toda la noche”.
Él sonrió y me dijo: --“No hay problema, para eso estamos los amigos”.

Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así.
Lo acompañé a la puerta de mi casa..... y, cuando él caminaba hacia su automóvil, le grité desde lejos: oye amigo, y a todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde?

Él regresó y me dijo en voz baja:
--“es que te quería dar una noticia”,..... y le pregunté: “¿Qué pasó?”
Y me dijo: ..... – “Fui al doctor y me dijo que mis días están contados, tengo un tumor cerebral, no se puede operar, y sólo me queda esperar.....”.
Yo me quedé mudo. Él me sonrió y me dijo:
--“Que tengas un buen día amigo... se dio la vuelta y se fue...

Pasó un buen rato para cuando asimilé la situación
y me pregunté una y otra vez, ¿por qué, cuando él me preguntó “Cómo estás”, me olvidé de él y sólo hablé de mi?
¿Cómo tuvo la fuerza de sonreírme, de darme ánimos,
de decirme todo lo que me dijo, estando él en esa situación?......
Esto es increíble...

Desde entonces mi vida ha cambiado, suelo ser más crítico con mis problemas y suelo disfrutar más de las cosas buenas de la vida, ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero... por ejemplo él.....
Todavía vive y procuro disfrutar más el tiempo que convivimos y platicamos, sigo disfrutando de sus chistes, de su locura, de su seriedad, o de su sabiduría, de su temple, del amigo...

“NO HAY AMOR MAS GRANDE QUE DAR LA VIDA POR LOS AMIGOS”.

Cristo Jesús dijo: -- “Todo aquel que se avergüence de mí, yo me avergonzaré de él delante de mi Padre”.

Si tú no te avergüenzas de Él, trasmite esta reflexión... sólo si la sientes.
Él es la fuente de mi existencia y mi Salvador.
Él permite que yo funcione todos y cada uno de mis días.
Sin El no seré nada, sin El nada soy.
Pero con Él todo lo puedo en Cristo “que me fortalece”.
Esta es la prueba más simple...
si amas a Dios y no te avergüenzas de todas las maravillas que ha hecho por ti.

Trasmite esta reflexión a tu comunidad.
Un amigo es quien..... te ayudará en el momento de una enfermedad.
Te prestará dinero sin acumular intereses.
Te ayudará a subir cuando vas resbalando.
Te defenderá cuando otros hablen mal de ti.
Creerá en tu inocencia hasta que admitas tu culpabilidad.

Dirá detrás de ti lo que dice enfrente de ti.
Te saludará en donde te encuentres aunque vayas desarreglado.
Hará todo esto sin esperar nada a cambio.

AMIGO;

Hacer un amigo...... es un don.
Tener un amigo..... es una gracia.
Conservar un amigo..... es una virtud.
Ser tu amigo..... ¡ES UN HONOR!

SI VUELVE A TI....... SABRAS CON QUIEN PUEDES CONTAR.

Inspiración poética

Vivir y Morir

Yo no le tengo miedo a la muerte,
pues, tarde o temprano,
todos nos hemos de morir,
morir no es pecado,
pero no vivir sí.
Por eso vive,
vive intensamente,
vive y ama a tu prójimo,
entrega tu amistad y tu amor
hasta el último día de tu vida.


La muerte es parte de la vida,
es una consecuencia de ella.
La muerte ronda nuestro nacimiento,
inseparable vigilante es de nuestra cuna,
y al final de nuestra vida
nuestra cuna se mece sobre nuestra tumba.




Enrique Galván-Duque Tamborrel
Nov. / 2004

jueves, 5 de abril de 2012

En ocasiones

Querien Vangal

En ocasiones todo nos parece carente de recursos.
En ocasiones el reloj no se detiene o corre despacio.
En ocasiones nos resulta la vida aburrida.
En ocasiones todo lo vemos y sentimos en plan negativo.
En ocasiones, algo nos azota y hace encontrarnos mal.
En ocasiones el día nos parece noche.
En ocasiones los detalles parecen olvidados.
En ocasiones nos sentimos tristes y solos sin más.
En ocasiones alguien parece traicionarnos.
En estos casos, me gustaría transmitirte que, pese a todo, la vida es preciosa.
Que el sol alumbra cada día.
Y que eso que hoy te resulta penoso, mañana lo verás mejor, pues, cada noche una estrella te acompaña y está contigo.


Pero particularmente me encantaría decirte:
Cuando te suceda esto.
Cuando las fuerzas te empiecen a flaquear, confía, alguien estará ahí para tenderte una mano.
Cuando las nubes no te dejen ver la claridad del sol, apártalas, pues de otra forma no lograrás ver las estrellas, sino la oscuridad de la noche.
Cuando no puedas dormir cada noche sueña.
Solo se cumplen aquellos de quienes los tienen.
Cuando alguien te falle sin más, no te detengas nunca perderás tú, si no él; la vida se encargará de recordárselo.
Cuando tengas un buen amigo consérvalo es el mejor regalo.
Es la mayor fortuna que puedes tener ya que éste, jamás te fallará.
Y no olvides, cada día al levantarte de dar gracias por lo que tienes, lo que tuviste, lo que quedará siempre atrapado en tu corazón, esas personas que siempre estarán contigo aunque físicamente ahora no lo estén.
Solo de esta forma podrás lograr esa paz interior tan deseada, la tuya y, lo que es mejor, la de los tuyos.

El mundo de hoy


Enrique Galván-Duque Tamborrel

Se han perdido los valores, están “pasados de moda”, los medios de comunicación, principalmente la televisión (actualmente el Primer Poder) les están robando la inocencia a los niños e induciendo a los jóvenes a la promiscuidad.
La violencia y el sexo están presentes en los juegos de video, cine y la TV. Las pantallas se han teñido de sangre y pornografía. Los niños de hoy cambiaron “La Pequeña Lulú” por “Pokemon” y su expresión de odio.
Ha aumentado la criminalidad y el narcotráfico destruye familias enteras…
¿Qué mundo estamos heredando a nuestros hijos, nietos y los que sigan?
Acostumbramos a echarle la culpa al gobierno y nos lavamos la mano. Nada es más errado que eso, la culpa es de todos, hemos escogido el camino fácil, el camino a la degradación y autodestrucción de la sociedad y por ende de la raza humana. ¿Tendrá futuro ésta?
El escritor italiano Tommaso Campanella acuñó una frase que nos viene como anillo al dedo: “Nosotros que nos preocupamos tanto para mejorar las razas de perros y caballos, nos olvidamos por completo de la raza humana”.
¿Hasta dónde vamos Señor?


Inspiración poética

EL GRAN AMOR

Un gran amor, un gran amor lejano
es algo así como la enredadera
que no quisiera florecer en vano
y sigue floreciendo aunque no quiera.

Un gran amor se nos acaba un día
y es tristemente igual a un pozo seco,
pues ya no tiene el agua que tenía
pero le queda todavía el eco.

Y, en ese gran amor, aquel que ama
compartirá el destino de la hoguera,
que lo consume todo con su llama
porque no sabe arder de otra manera.

Enrique Galván-Duque Tamborrel

lunes, 2 de abril de 2012

Inspiración poética

ACUERDATE DE MÍ


Angélica moriré con tu recuerdo


Acuérdate de mí cuando la aurora
al sol, abra su espléndido palacio;
cuando tienda la noche soñadora
su argénteo velo en azul espacio;
y apenas su albo seno con vivo ardor palpite
y al apacible sueño la oscuridad te invite,
oye en la selva umbríami voz que llega a ti,
diciéndote: ¡Alma mía,acuérdate de mí!


Acuérdate de mi cuando el destino
separe de la tuya mi existencia;
cuando herido me siente en el camino
por la edad, los pesares y la ausencia;
Sueña en mi amor entonces, piensa en mi adiós eterno
que el tiempo y la distancia harán más firme y tierno,
y oye de noche y día
mi voz estará así, diciéndote: ¡Alma mía,
acuérdate de mí!


Acuérdate de mí cuando sucumba
y duerma en paz bajo tierra helada;
acuérdate de mí cuando en mi tumba
crezca una pobre flor abandonada.


Mi mente y mi corazón son tuyos hasta mi muerte
y........ después, sólo Dios sabe.


Enrique Galván-Duque Tamborrel
Año: 2002